11 de diciembre de 384:

Fallece el papa Dámaso I, una de las figuras más influyentes de la historia cristiana antigua. Durante su pontificado promovió la veneración de los mártires, fortaleció la autoridad de la Sede Romana y, de manera decisiva, encargó a san Jerónimo la traducción de la Biblia al latín, obra que más tarde sería conocida como la Vulgata. Su impulso por preservar las Escrituras y afirmar la tradición apostólica dejó una huella profunda en la vida doctrinal y litúrgica de la iglesia.

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